Amar es cosa de valientes.
Hacemos historia a la antigua 🥁
Fotografías: Ale Hidalgo
El recap
El 20 de junio de 2026 realizamos la primera Caminata del Orgullo a gran escala en Antigua Guatemala. No fue solo una marcha: fue una manera de navegar el espacio. Entre cambios de último minuto y presión, convertimos el caos en una caminata pacífica llena de amor.
Cómo caminamos
Caminamos con fuerza y coraje. Ese día todo el mundo nos vio como lo que somos: familias, personas diversas que existimos y caminamos juntxs en este territorio como cualquier otra. Supimos guardar la calma y el respeto ante las provocaciones.
“No caminamos contra nadie. Caminamos hacia una Antigua donde todes quepamos.”
Lo que se vivió
En las calles, la gente abrió las puertas de sus casas, saludó desde las ventanas y sonó sus bocinas apoyándonos. Nos hicieron sentir vistxs, reconocidxs y amadxs. Recordamos que todo ser humano que camina por esta tierra lo merece.
La canción que nos acompañó
Jorge Drexler. La elegimos porque nombra el amor como un acto colectivo y combativo: armarnos de amor. No como positividad dulce, sino como fuerza que se organiza.
El sonido
El sonido vino de tambores, palmas y voces. Más humano, más de raíz, más comunidad.
“A la antigua” quedó con doble sentido: a la vieja usanza —sin amplificación de por medio— y en Antigua, esta ciudad que también es nuestra.
El pulso que marcó el paso de la caminata.
Sin amplificar. Cuerpo, ritmo y presencia.
Nuestro equipo de seguridad, con alas de mariposa: nos resguardaron desde la ternura.
La fuerza del mar
Aun con cada intento de frenarnos, entramos a la ciudad gota a gota, reconociendo la fuerza del mar que somos. No fuimos espectadores de la valentía: la organizamos. Y lo hicimos juntes.
Agradecimiento
Gracias a cada quien que vino solx o en grupo, a las familias que educan a sus infancias a defender sus derechos en amor, a lxs voluntarixs y a cada organización que dijo presente.
No olvidamos a lxs dueñxs de locales que, con sus espacios cerrados por represalias, salieron a caminar igual. Eso es coraje. Eso es comunidad. Las represalias no nos quebraron: nos hicieron más fuertes.
Gracias, valientes. Somos más quienes, desde el amor, construimos este país.